Ruta 5. Astrabudua – Lutxana

En esta ruta te proponemos un paseo por el Erandio de ribera, un camino empleado como enlace entre el interior y la costa tanto para las transacciones comerciales como para los negocios industriales, pero, sobre todo, para permitir el paso de las mujeres que tirando de la sirga ayudaban a los barcos a remontar la ría hasta la villa de Bilbao.
Acompáñanos en este itinerario y disfruta de uno de los más icónicos paisajes de Erandio.

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Qué mejor manera de empezar esta ruta que contemplando la ría industriosa desde el Muelle de Axpe. Un inmejorable mirador que hoy nos recuerda el incesante trasiego de embarcaciones que desde aquí salían hacia los Altos Hornos de Vizcaya, en la margen izquierda.

A partir de este punto y caminando junto a la ría podremos ver la antigua cantera de Axpe, cuyas extracciones fueron destinadas desde finales del siglo XIX, entre otras cosas, al relleno de parte del barrio de Altzaga, así como para al encauzamiento de la ría. Donde hoy vemos un grupo de nuevas construcciones, se instaló en 1962 la empresa Metalquímica del Nervión, primera fábrica en el Estado que aprovechaba las cenizas de pirita, de cobre y de zinc para obtener concentrados de cobre y mineral enriquecido de hierro. Actualmente el lugar lo ocupa un polígono industrial y en las paredes de la vieja cantera se pueden observar algunos cernícalos.

Avanzamos por la carretera de la ría, un espacio por el que, desde 1877, circuló el primer tranvía de tracción animal de la Compañía del Tranvía Bilbao a Las Arenas, que conectaba las poblaciones de la margen derecha. Erandio contó con varios apeaderos: Desierto, Lutxana y Axpe.

Aproximadamente en este tramo se encontraba la Roca del Fraile, que quedaba oculta durante la marea alta y hacía peligrosa la navegación. En 1882 Evaristo de Churruca, director de la Junta de Obras del Puerto, adoptó la solución definitiva, creando un dique de encauzamiento del que forma parte la Roca del Fraile. De esta manera nació la dársena de Axpe, un dique de 540 metros de longitud, jalonado por boyas de amarre. Así, Churruca conseguía suavizar la curva de Axpe y encauzaba esta parte de la ría que tantos quebraderos de cabeza había causado a los marinos y navegantes.

A partir de este punto alcanzamos la zona industrial de la zona de Altzaga. Nos toparemos con el edificio Gestamp, un grupo internacional dedicado al diseño, desarrollo y fabricación de componentes de automóvil. El inmueble perteneció en origen a Industrias Aguirena, dedicada a la maquinaria eléctrica pesada. Fue proyectado por Alfredo Palomar en 1953 y destaca por el regio pórtico monumental de marcado carácter clasicista en su entrada principal.

En frente de este edificio podemos ver las instalaciones de la empresa Astilleros de Murueta, importante fábrica naval, altamente especializada, que cuenta con una imponente grada de 156 metros de largo. Sus grúas de tipo pelícano destacan en el cielo del municipio, siendo hoy el emblema de la larga tradición naval de la zona. Estos astilleros fueron fundados en 1941 por Tomás Ruiz de Velasco, y llegaron a trabajar casi 500 personas en sus 40.000 m2. Las botaduras de costado que se realizan aquí son las más llamativas de toda la ría.

Unos metros más adelante nos encontramos con la Sociedad Franco Española de Trefilería, Cablería y Tranvías Aéreos, constituida en 1900 de la mano de los franceses Senret y Chandonet, cuyo edificio fue diseñado por el ingeniero francés Filiberto Bonvillain. La empresa nació con el fin de hacer cable de acero para la minería, puentes y otras industrias y, poco a poco, se convirtió en una empresa líder en el sector. Su aspecto actual, de carácter racionalista, es consecuencia de las reformas realizadas entre 1939 y 1967 por Manuel y Carlos Castellanos.

Unos metros más adelante encontramos una plaza que se abre a la ría, buen sitio para detenerse a contemplar el embarcadero de Erandio, hoy escasamente utilizado, pero que era la manera más rápida, económica y sencilla que usaban las y los trabajadores para ir a las grandes fábricas de la margen izquierda. Esta zona támbién fue una aduana para control de productos y mercancías, que pasaban por la carretera o desembarcaban en el muelle. Todavía se conserva una de las pocas grúas portuarias que se podían encontrar a lo largo de la ría. En este mismo punto nos fijaremos en el gran mural que se ha pintado en la fachada lateral del astillero. Realizado en 2007 por la empresa Wallart, sus 72 m2 plasman (como si de una enorme instantánea se tratase) la crecida de la ría. Además, en este espacio se ha instalado la escultura de acero del conocido artista Jon Alberdi, de 8,5 metros de altura, y que lleva por título Estelaren Barrutik.

Continuamos nuestra visita por esta parte del Erandio ribereño, y unos metros más adelante, haciendo esquina con la calle Jado, encontramos un edifico de viviendas de atractivo cromatismo. Obra del arquitecto Rafael Fontán, de 1940, la plaqueta de ladrillo y el estuco de color crema hacen que destaque en el entorno. Siguiendo este paseo nos topamos con la Cooperativa el Siglo, proyectado por Martín Luciano Echevarri en 1873 y reformado en 1928 por Luis Arana Goiri, siendo su rasgo más característico el frente de azulejos donde puede leerse el nombre de la cooperativa.

A partir de este punto podemos ver la huella que la actividad industrial ha dejado en esta zona de Erandio, principalmente el sector naval. Este es el lugar de nacimiento del primer astillero industrial, Astilleros Ardanaz, promovido por Rafael Olazabal en 1917. Años más tarde, aquí mismo se situará Astilleros Celaya -posteriormente ASTACE-, con proyectos emblemáticos como el buque escuela Guayas. Junto a este, y bajo el puente de Rontegi (una de las obras más importantes de ingeniería civil construido entre 1977 y 1979 por el ingeniero José Antonio Torroja), se levantó el hoy antiguo edificio de la Westinghouse, empresa que llegó a
emplear a más de 750 trabajadores. En él se fabricaban refrigeradores, lavadoras automáticas, aparatos de acondicionamiento de aire, planchas electro-automáticas, componentes para trenes, prototipos de un coche, autobuses eléctricos… y hoy acoge distintas empresas.

Más adelante, y ya acabando nuestro recorrido, pasaremos por la confluencia de la ría de Asúa y la del Ibaizabal-Nervión. Allí se levantó, hace ya mucho tiempo, el histórico Puente de Lutxana que, por su emplazamiento estratégico, inmediatamente antes de entrar en Bilbao, fue destruido en 1836, durante la primera guerra carlista. Fue escenario principal de la Batalla de Luchana, entre los liberales, que tuvieron que cruzar desde la otra orilla, y los carlistas, que defendían la posición desde Monte Cabras, Sanpablomendi y monte Banderas.

Unos pocos metros más adelante llegamos al centro de Lutxana, donde tienes la posibilidad de finalizar el paseo por el antiguo camino de sirga, o bien de enlazar con otra de las rutas de Erandio Begibistan.

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